Proyecto fotográfico iniciado en 1991 y concluido en 1994, en el que se expresa la decadencia de los antigüos iconos de la religión, humanizados al punto de padecer las dolencias espirituales del hombre.
Fotogafía, concepto y producción: Fernando López Pérez
Cámara: Hasselblad 500 C/M
Objetivo: Carl Zeiss Planar 80mm / f2.8
Iluminación: Broncolor Pulso (2 antorchas con unidad central)
Película: Kodak EPP (cross process) / Kodak TMAX 100
Actor: Arturo Fuentes M.
Maquillaje y Vestuario: Fernando López
Coordinación de producción: Ricardo Benítez
Locación: Estudio
Sólamente estoy subiendo al blog unas cuantas fotos de la serie completa.










No es mi intención comentar este trabajo desde el punto de vista técnico-crítico sino desde el punto de vista sensorial, este trabajo es una experiencia fascinante en el sentido de las sensaciones que evoca, de los sentimientos que transmite: la desilusión, la impotencia, la soledad del espíritu representada por enfermedades del alma que se traducen en la degradación del cuerpo, de la materia. Donde lo divino cae presa de su propia humanidad y la muerte queda como compañera deseable que mitigue el dolor de la existencia.
ResponderEliminartu lo entendiste desde el principio...
ResponderEliminarMe gusta mucho..... aquí andamos Fer, y aquí andaremos :) Un saludo!
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